La impuntualidad

En la vida hay dos tipos de personas, las que llegan a la hora y las que no. Las que llegan a la hora siempre salen de casa con tiempo para llegar cuando toca e incluso antes para no hacer esperar a nadie. Por otro lado están los impuntuales. A estos individuos se la sopla que alguien tenga que esperar por ellos, porque suelen tener que poner buena cara y fingir que no importa. PERO SI IMPORTA.

¿Qué narices le pasa a la gente que nunca es puntual? No hablo del que algún día llega tarde por algún motivo justificado o no, hablo de los que por norma siempre llegan tarde. ¿Qué se les ha roto aparte del reloj? Nunca se les ha pasado por la cabeza que al llegar tarde están quitando tiempo a la otra persona y que el tiempo no puede recuperarse, ¿verdad? Viven en un puñetero retraso temporal en el que su tiempo es el que vale más. Esta gente encima suele tener el descaro de dar algún tipo de excusa la cual le importa más bien poco al que ha estado esperando. Oh, y a veces incluso tienen la cara de pedir aplausos si consiguen llegar cuando toca. Sigue leyendo